Un pecado no verla.
Mayo 3, 2008
Lujuria y Pecado (Lust, Caution)
Una nueva producción del director de cine chino Ang Lee. Debo decir que la muchas de sus cintas me parecen harto pretenciosas, sin embargo, en esta ocasión logró exactamente lo que se proponía, contar una historia sobre el amor mas primordial, más elemental, el que se consigue a través de la pasión desenfrenada, la unión carnal, primitiva, representada en escenas de muy alto contenido erótico y sensual entre la joven Wong Chia Chi (Tang Wei) y Mr. Yee (Joan Chen), la primera una estudiante en la china de principios de los 40, dominada por el imperio japonés, el segundo, un oficial de alto rango que colabora con el gobierno nipón. El conflicto inicia cuando, en 1938, un estudiante universitario de nombre Kuang Yu Min, convence a varios compañeros suyos, pertenecientes al grupo teatral, entre los que se incluye a la protagonista, de planear un complot para asesinar al señor Yee. Este complot se lleva a cabo en dos partes, que son los saltos temporales que da la película. La segunda parte transcurre dos años después, en la que la joven Wong consigue adentrarse a los círculos íntimos de Mr. Yee y se convierte en su amante, aunque los propósitos de la joven son descubrir y delatar al señor “Y”, no puede evitar verse envuelta en una relación superior a sus esfuerzos por pretender.
Las escenas sexuales están filmadas con gran maestría, es imposible distinguir si se trata de un acto real o simulado. No es para nada como ver una película pornográfica, cuyo único objeto es el acto en sí mismo, se trata más bien de hacer al espectador participe de esta relación que traspasa las fronteras de lo físico, solo de esa forma se convierte en algo real, en algo que se puede sentir.
Lo único que es muy reprobable, fue la censura a la que fue objeto esta película, al exhibirse con 10 minutos menos en las salas de cine, que corresponden a escenas de sexo. Esto es, en resumidas cuentas, una ofensa a la inteligencia de los espectadores, por lo tanto recomiendo verla en DVD.
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